Es un día como otro cualquiera.
Tras la rutina de primera hora de la mañana, y un buen café, me dispongo a empezar mi jornada de trabajo.
Estoy delante del ordenador, como siempre, y lo enciendo para seguir con las tareas del día anterior.

Pero algo distinto sucede. Algo pasa que me deja “helado”. Esta vez el ordenador no se enciende como debería.
Con mis limitados conocimientos técnicos compruebo que esté bien enchufado, vuelvo a conectar el cable de alimentación, miro que el ratón y el teclado estén bien conectados (los desconecto y vuelvo a conectar en su mismo lugar)… pero nada.

Al final, tengo que hablar con el jefe para que llame al servicio técnico para ver qué solución tiene.
Pero eso es lo de menos. Todo el trabajo realizado, los datos de clientes…, ¿todo perdido?

Esta vez no. Algo que podría haberse convertido en el peor día de mi vida, no pasa de ser una mera anécdota. Esta vez recuerdo que teníamos contratada una solución de copia de seguridad remota, que se ejecutaba cada día automáticamente antes de apagar el ordenador… ¡Menudo alivio!
Vuelvo a respirar tranquilo. Sea lo que sea lo que le ha pasado al “cacharro este” no se han perdido ni el trabajo ni los datos…

Al final, el técnico aparece y nos comenta que aparentemente el disco duro “ha muerto” y hay que poner uno nuevo. Así que será cuestión de volver a instalar las aplicaciones que teníamos y a restaurar la copia de seguridad de ayer, para volver al trabajo.

En cuanto tuve el ordenador de nuevo funcionando y con los programas instalados, fue algo sencillo. Una vez conectado a Internet, con el programa de copia de seguridad remota, recuperé todos los datos que necesitaba.

¡Menos mal que teníamos una solución de copia de seguridad remota!

Un final feliz ¿verdad? Esta historia seguro que alguna vez te habrá sucedido, o a alguien cercano, en casa o en el trabajo. Es algo que lo queramos o no, pasa. Y es posible que pienses que eso de una copia de seguridad remota no lo necesitas. Ya haces copias en CD o DVD por si acaso. Pues piensa lo siguiente:

  • ¿Realmente te acuerdas todos los días de hacer la copia de seguridad?
  • ¿Tienes que mirar archivo a archivo para saber qué quieres copiar?
  • ¿Cuánto tiempo le dedicas a tener que hacerla?

Una copia manual es un proceso “molesto” que nos dedica bastante más tiempo del que nos gustaría y que, por desgracia, no siempre recordamos hacerla. Es más, seguro que cuando te pasa algo como lo de la historia anterior, se te ha olvidado hacer la copia precisamente ese día (es la “ley de Murphy”).

Y puede que no tengas tanto aprecio a los datos personales del PC de tu casa (si los pierdes, puede que no sea tan grave!? -aunque tiene que ser muy duro, por ejemplo, perder esas fotos personales de tu viaje de novios que nunca podrás recuperar-).
Sin embargo, una pérdida en los datos de trabajo pueden ser vitales para la empresa. Aquí no deberíamos escatimar en gastos, frente a la posibilidad de perder los datos. Una pérdida podría ser fatal para el negocio.

En estos casos, contratar una solución de copia de seguridad remota, como Arsys Backup Online, es lo más adecuado. Consiste en realizar la copia en un servidor en Internet, mediante un programa instalado en el equipo del que queremos hacer dicha copia. Esta alternativa te da la tranquilidad y confianza de que los datos importantes estarán siempre a buen recaudo (incluso si sucediera una catástrofe en la oficina) y podrás recuperarlos siempre que los necesites.
Además este tipo de soluciones son más económicas de lo que pensamos, muy sencillas de usar y te permiten despreocuparte del tema de las copias. Las programas para que, por ejemplo, se ejecuten al apagar el ordenador, y listo. Siempre tendrás tus copias de seguridad disponibles.

¿Todavía piensas que no lo necesitas? Realiza tu copia de seguridad y pon también un final feliz a tu historia.